EL RITMO EN EL TANGO - PARTE I
- Nahuel Rivero

- 3 sept 2021
- 4 min de lectura
La primera banda estable de la que formé parte en mi oficio como músico fue La Truca, un grupo dedicado a interpretar fundamentalmente repertorio del Río de la plata, en particular Tangos, Milongas y Candombes
https://www.youtube.com/watch?v=wkqetQHk-PE
Esta experiencia me trajo la necesidad de adentrarme en el estudio de los aspectos rítmicos del tango como no lo había hecho hasta entonces. Digamos que la única manera que encontré de poder interpretar desde la percusión un género que no tiene tradicionalmente percusión, fue entendiendo su composición rítmica y sus rasgos interpretativos. Lo que fui encontrando al adentrarme en estas tareas me llevó a descubrir todo un mundo de riquezas sonoras que hasta el día de hoy me siguen entusiasmando y enseñando cosas.
Pero vamos en orden.
El origen del Tango como género musical es un asunto que suele suscitar polémicas. Su nacimiento se sitúa a fines del Siglo XIX en Buenos Aires, aunque hay quienes afirman que fue en Montevideo y hasta algunos testimonios dicen que en Rosario, Santa Fe. Más allá de esta polémica, lo que hoy por hoy sí sabemos es que es un género que empezó a desarrollarse en los suburbios de Buenos Aires, en donde coexistían, en aquel entonces, inmigrantes europeos, personas afrodescendientes, y también gauchos criollos que en aquellos años empezaron a abandonar el campo para buscar trabajo en las crecientes capitales. Este contexto humano, económico y social está entramado en las propias raíces del Tango, asunto no menor para poder entender su identidad profunda.
Suele decirse que antiguamente no era extraño encontrar en la calle a hombres bailando tango entre sí. Esto se debe a que en la sociedad conservadora de aquellos años no era habitual que las mujeres pudieran bailar en la vía pública.
Otro elemento interesante, y que a veces sorprende, es la instrumentación que originalmente tuvo este género, que contrariamente a lo que se suele pensar, no llevaba bandoneón. Se cuenta que al principio el Tango se tocaba con flauta traversa, violín y guitarra; aunque hay quienes dicen que en vez de guitarra se usaba el arpa. El bandoneón, al igual que el piano, se sumó varios años después.
Ahora bien, dejando atrás los debates sobre el origen y la instrumentación, vamos al grano: ¿Cuáles son los rasgos rítmicos que distinguen al Tango?
El primer asunto rítmico que es interesante subrayar de este género orillero, es la articulación. Se sabe que uno de los aspectos clave para que un tango suene a tango, es cómo se articulan sus frases musicales, o sea, cuál es la dicción que los instrumentos utilizan para “decir” esas frases. En este aspecto es clave mencionar que si bien no es tradicional de este género el uso de instrumentos de percusión, sí es clave la aproximación “percusiva” de todos los instrumentos en su interpretación, ya que esa forma de tocar es la que le imprime el carácter bailable al género. Cabe decir que sea cual sea el instrumento que se utilice para tocar Tango, es importante que cada uno de ellos lo encare “percusivamente” y conozca bien el repertorio de articulaciones que da identidad a esta música.
Esto nos lleva a un segundo tema que es fundamental si hablamos del ritmo en el tango: los modelos de marcación.
Estos son básicamente formas de llevar el acompañamiento o la base en una pieza. Existen muchos modelos de marcación y varias formas de interpretarlos, lo que hace que cada orquesta o grupo desarrolle su propia identidad a través de ellos.
El primer modelo de marcación, se dice que el más antiguo, revela la influencia negra que existe en el Tango. Me refiero al uso de la base rítmica de la Habanera, género tradicional afrocaribeño. Esta forma de acompañar al Tango, muy cercana a la milonga, aún continúa utilizándose aunque más como recurso que como base estable.
Ejemplo de este modelo de marcación, por Juan “Pacho” Maglio en 1912
https://www.youtube.com/watch?v=jPCg2GKbPdo El segundo modelo de marcación del que vamos a hablar, es el conocido como Marcato.
Esta llevada consiste básicamente en la marca de las 4 tierras del compás (que en el Tango suele ser 4/4). Esta forma de acompañamiento tiene varias maneras de interpretarse, cada una de las cuales le imprime un carácter diferente al andar tanguero.
La primera que les quiero compartir consiste en articular las 4 tierras iguales, sin distinción de acentos. A su vez esta forma puede ser con notas cortas, separadas entre sí (staccato) o con notas más largas que tienden a sonar unidas entre sí (legato o ligado).
Ejemplo de marcato con notas cortas
https://www.youtube.com/watch?v=xCExw05tn_c (El entrerriano, Biagi)
Ejemplo de marcato con notas ligadas
https://www.youtube.com/watch?v=kV-9Uu4pj8g (Garúa, Anibal Troilo)
Otra forma de interpretar el marcato, es acentuando los llamados tiempos fuertes del compás, que son los pulsos 1 y 3.
Ejemplo de marcato acentuando en 1 y 3
https://www.youtube.com/watch?v=HJAXh4-kYnI (El once, Carlos di Sarli)
Una variante muy interesante del marcato con acentos en pulso 1 y 3 es la conocida como Yumba, inventada por Pugliese en 1946. La Yumba consiste en acentuar exageradamente el tiempo 1 y 3 del compás. El efecto es muy poderoso.
Ejemplo de Yumba
https://www.youtube.com/watch?v=lHbWqiVaUHY (La Yumba, Osvaldo Pugliese)
Es importante decir que existen un sinfín de variantes a la hora de interpretar el marcato. En este caso me limité a enumerar las mas evidentes y las que son indispensables a la hora de encarar estos géneros.
Estas son las primeras consideraciones rítmicas que podemos hacer sobre un género de una riqueza musical enorme, que con su belleza y profundidad nos enseña a entender música desde lugares únicos.
La seguimos en la segunda parte. #ritmo #tango #elritmoeneltango #musicaargentina




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