RITMO Y CICLOS TÍMBRICOS
- Nahuel Rivero

- 21 jun 2021
- 3 min de lectura
Actualizado: 20 ago 2021
Existen muchas maneras de generar discursos rítmicos complejos, que desarrollen tensiones largas que desembocan en reposos. Una de ellas a través de la organización de los estratos tímbricos o series de orquestación. Este concepto alude a la manera en que se organizan los timbres en una estructura rítmica. Veamos cómo funciona.

Partamos de una estructura rítmica básica: la clave 3-3-2, clave conocida de ese modo por la manera en que se agrupan sus 8 subdivisiones internas, 12312312.
De estas 8 subdivisiones solo necesitamos tocar los 1, o sea la primera subdivisión de cada grupo. El resultado es una clave con 3 ataques, o sea tres sonidos.
Para saber un poco más sobre esta clave, te comparto esta charla de Jorge Drexler, que más allá de cualquier tecnicismo, expresa de una manera muy sencilla y linda esta clave.
(La explicación de la clave comienza alrededor del minuto 8)
Ahora bien, estos 3 sonidos de la clave 3-3-2 pueden ser organizados, desde el punto de vista tímbrico, de distintas maneras.
Imaginemos que este fonema representa la clave:
TA - - TA - - TA -
Las sílabas representan los sonidos de la clave, y los guiones representan las subdivisiones internas (que no suenan).
Ahora imaginemos que cada color representa un sonido o timbre diferente y que repetimos esa secuencia una y otra vez:
TA - - TA - - TA - TA - - TA - - TA - TA - - TA - - TA - etc.
En este caso, para tres ataques de la clave hay tres sonidos diferentes. El resultado es que el ciclo tímbrico y el ciclo de ataques de la clave coinciden.
¿Pero que sucede si organizamos un ciclo tímbrico que no coincida con la cantidad de ataques de la clave? Por ejemplo:
TA - - TA - - TA - TA - - TA - - TA - TA - - TA - - TA - etc.
Podemos notar que el ciclo tímbrico está organizado intercalando un "sonido naranja" y un "sonido azul", mientras que la clave tiene una duración de tres ataques que se repiten cíclicamente. Se puede ver que ambos ciclos no coinciden, sino que se desplazan.
Probemos otra forma de representar este concepto. Ahora además de los colores, vamos a representar los distintos timbres con sílabas diferentes.
TUM: SONIDOS GRAVES
KI: SONIDOS MEDIOS
PA: SONIDOS AGUDOS
TUM - - KI - - PA - PA - - TUM - - KI - PA - - PA - - TUM - KI - - PA - - PA -
En este caso el ciclo tímbrico tiene una duración de cuatro sonidos (un naranja, un azul y dos verdes) mientras que la clave sigue teniendo tres ataques. Los ciclos se desplazan otra vez y vuelven a coincidir en su inicio cada cierto tiempo: Para tres repeticiones del ciclo tímbrico necesitamos cuatro repeticiones de la clave.
A este concepto vamos a llamarlo desplazamiento por ciclos tímbricos o desplazamiento por series de orquestación. La idea, en resumen, consiste en generar un ciclo tímbrico que no coincida con el ciclo de ataques del patrón rítmico elegido, de manera de generar asimetría de un ciclo respecto de otro.
Este tipo de sonoridades parten de una situación de reposo al comienzo y acumulan tensión en la medida en que se desarrolla el desplazamiento, hasta volver al estado de reposo del comienzo cada determinado lapso de tiempo.
Este es, a fin de cuentas, un recurso para generar tensión rítmica en nuestros discursos musicales. Te recomiendo que si querés realmente incorporar esta herramienta, te inventes tus propios desplazamientos y los practiques hasta que no tengas que pensarlos, o sea hasta que fluyan orgánicamente.




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